La industria maquiladora y manufacturera de exportación en México se encuentra en un punto de transformación con la próxima reforma del Decreto IMMEX, conocida como IMMEX 4.0. Este cambio responde a la necesidad de fortalecer los controles, mejorar la eficiencia operativa y alinearse con los estándares internacionales de cumplimiento y transparencia fiscal.
Sin embargo, más allá de las modificaciones técnicas y operativas que implica esta reforma, es crucial que las empresas maquiladoras adopten una estrategia proactiva para enfrentar los cambios, aprovechar sus beneficios y evitar posibles riesgos fiscales y operativos.
Lo que se dice
Diversos sectores han señalado que IMMEX 4.0 traerá consigo una serie de modificaciones orientadas a reforzar el esquema de supervisión de las empresas beneficiadas por el programa. Se espera que los cambios incluyan:
Mayores requisitos de cumplimiento:
Se prevé que las empresas deberán proporcionar información más detallada sobre sus operaciones, inventarios y cadena de suministro para garantizar un uso adecuado de los beneficios fiscales y aduaneros.
Digitalización y automatización: Se habla de la implementación de nuevas plataformas digitales para la presentación de reportes y solicitudes, reduciendo así la intervención manual y minimizando riesgos de errores o incumplimientos.
Mayor coordinación con el SAT y la Secretaría de Economía: La reforma podría integrar mecanismos más estrictos de
fiscalización electrónica y validación de información en tiempo real, facilitando auditorías preventivas y un monitoreo
constante.
Revisión de la permanencia en el programa: Se discute la posibilidad de establecer criterios más estrictos para que las
empresas mantengan su certificación IMMEX, con revisiones periódicas que aseguren que continúan cumpliendo con sus
compromisos de exportación.
Lo que se espera
Si bien el panorama de IMMEX 4.0 genera incertidumbre en algunos sectores, también abre oportunidades para mejorar la competitividad de la industria maquiladora. Algunas expectativas clave incluyen:
Mayor certeza jurídica: Se espera que el nuevo esquema brinde reglas más claras y uniformes, reduciendo la discrecionalidad en la aplicación de normativas y evitando interpretaciones ambiguas.
Procesos más ágiles y eficientes: Con la digitalización de trámites, las empresas podrían beneficiarse de tiempos de respuesta más rápidos en autorizaciones, renovaciones y cumplimiento de obligaciones.
Reducción del riesgo de incumplimiento: Con un sistema más estructurado y con auditorías automatizadas, las empresas IMMEX podrían minimizar errores que conlleven sanciones o la pérdida de beneficios fiscales.
Mejora en la competitividad internacional: Con mayores controles y transparencia, México podría fortalecer su posición como un destino atractivo para la inversión extranjera, impulsando el nearshoring y la integración con mercados clave como Estados Unidos y Canadá.
Los desafíos y obstáculos potenciales
Si bien los cambios buscan mejorar la supervisión y transparencia del esquema IMMEX, las empresas enfrentarán ciertos retos en su implementación:
Costos de implementación: La adopción de nuevas plataformas digitales y el cumplimiento de requisitos más estrictos podrían generar costos adicionales en términos de tecnología, capacitación y recursos humanos.
Curva de aprendizaje y resistencia al cambio: La transición a procesos más automatizados requerirá tiempo y esfuerzo de adaptación por parte de las empresas.
Riesgo de fiscalización más agresiva: Con mayor acceso a información en tiempo real, el SAT podría incrementar la frecuencia e intensidad de las auditorías, lo que exigirá un control documental impecable.
Preparándonos para el futuro de IMMEX 4.0
Dado que IMMEX 4.0 representa un cambio estructural en el modelo de operación de la industria maquiladora, la mejor
estrategia es anticiparse y prepararse para su implementación.
1. Implementar tecnología y automatización
La transformación digital será clave en la transición hacia IMMEX 4.0. Las empresas deben considerar:
Sistemas ERP avanzados que permitan gestionar inventarios, trazabilidad de productos y conciliaciones fiscales de manera
automatizada.
Blockchain y tecnología de trazabilidad para fortalecer la seguridad y transparencia en el manejo de la cadena de suministro.
Inteligencia artificial y análisis de datos para detectar riesgos fiscales y optimizar procesos de cumplimiento.
La digitalización no debe verse solo como una imposición regulatoria, sino como una oportunidad para aumentar la eficiencia
operativa y reducir costos a largo plazo.
2. Realizar una auditoría interna preventiva
Antes de que la nueva regulación entre en vigor, es recomendable que las empresas maquiladoras realicen una evaluación interna de sus procesos actuales, identificando posibles áreas de incumplimiento o mejora.
Esta auditoría debe incluir:
Revisión de registros fiscales y aduaneros para garantizar que la información reportada sea consistente.
Análisis de la trazabilidad de inventarios para verificar el correcto uso de los bienes importados bajo el esquema IMMEX.
Evaluación de controles internos para reducir errores y mejorar la preparación ante fiscalizaciones electrónicas.
3. Capacitar al personal y fortalecer el cumplimiento
El éxito en la transición a IMMEX 4.0 dependerá en gran medida del conocimiento y preparación del equipo interno de cada
empresa. Para ello, es recomendable:
Brindar capacitaciones especializadas en materia de fiscalización electrónica y cumplimiento aduanero.
Implementar protocolos internos para la gestión eficiente de trámites digitales.
Fomentar una cultura de cumplimiento donde la exactitud y transparencia en la información sean una prioridad.
4. Buscar asesoría fiscal y aduanera especializada
El entorno de IMMEX 4.0 será más regulado y exigente, por lo que contar con un asesor fiscal y de comercio exterior será clave para:
Interpretar correctamente las nuevas disposiciones y aplicarlas adecuadamente.
Evitar riesgos fiscales y sanciones mediante estrategias preventivas.
Optimizar el aprovechamiento de los beneficios IMMEX sin incurrir en incumplimientos.
Un asesor especializado no solo ayudará a cumplir con las regulaciones, sino que también brindará orientación sobre
cómo mejorar la competitividad en este nuevo entorno.
Impacto en el nearshoring y oportunidades de inversión
La evolución del esquema IMMEX está alineada con la tendencia de nearshoring, lo que representa una oportunidad para fortalecer la manufactura en México.
Mayor confianza para inversionistas extranjeros: Un esquema más transparente y regulado puede hacer de México un destino aún más atractivo para la manufactura global.
Alineación con acuerdos comerciales: IMMEX 4.0 permitirá mejorar la integración con el T-MEC y otros tratados internacionales, impulsando la estabilidad del comercio exterior.
Impulso a sectores estratégicos: La nueva estructura podría facilitar la llegada de inversión en industrias clave como automotriz, aeroespacial y tecnologías avanzadas.
Conclusión
IMMEX 4.0 no solo representa un reto regulatorio, sino una oportunidad para transformar la industria maquiladora y alinear a México con estándares globales de cumplimiento.
Las empresas que adopten un enfoque proactivo basado en tecnología, auditoría interna y asesoría especializada estarán mejor preparadas para operar en un entorno más digitalizado y regulado.
En este nuevo modelo, la clave no es solo adaptarse, sino aprovechar los cambios para consolidarse como líderes en el sector manufacturero global.
*Rafael Rubí Carrizoza, es Socio encargado de la oficina Tijuana de Salles, Sainz-Grant Thornton México y cuenta con 30 años de experiencia como asesor de negocios de la industria maquiladora.