• A unos días de que el presidente de Estados Unidos defina su política arancelaria con el mundo, el escenario para México es que, si sufre un cierto nivel de aranceles, “lo importante es que, relativamente, respecto al resto del mundo estemos mejor”.

A partir del 2 de abril, México podría resultar el país más beneficiado entre la política de aranceles de Donald Trump respecto al resto del mundo, con medidas direccionadas, menores tasas y de manera transversal; por lo que, a mediano y largo plazo, resultaría “el ganador” por la estrecha relación con Estados Unidos, afirmó Pedro Casas Alatriste, vicepresidente ejecutivo y director general de la American Chamber of Mexico (AmCham).

A unos días de que el presidente de Estados Unidos defina su política arancelaria con el mundo, el escenario para México es que, si sufre un cierto nivel de aranceles, “lo importante es que, relativamente, respecto al resto del mundo estemos mejor”.

Entrevistado en el marco de la 108 Asamblea General de Socios de la AmCham México, su vicepresidente ejecutivo explicó una vez que pase el 2 de abril, “México, relativo a otros países, podría tener menores niveles de aranceles, ya no podemos analizarlos exclusivamente como el arancel, por sí mismo, sino relativo a otras economías. Nos consta que el gabinete de Claudia Sheinbaum negocia ese posicionamiento con su contraparte de EU, y una vez que eso suceda, entonces podemos analizar el futuro del T-MEC”.

Como representante de los empresarios estadounidenses que operan en México presumió un “optimismo cauteloso”, en medio de un ambiente de incertidumbre por la amenaza del presidente Trump.

Para México, después del 2 de abril, Pedro Casas insistió: “probablemente veamos tarifas aplicadas de manera transversal a muchas más empresas y eso podría llegar a reconfigurar lo que hoy conocemos como el T-MEC, pero no lo vamos a saber hasta dentro de la semana siguiente”.

Incluso parafraseó al encargado de negocios de la embajada de EU, Mark Johnson, sobre que “America first is not America alone”, lo que se traduce en que la crítica de Donald Trump de “América primero, no quiere decir América sola”, pues aseguró: “Estados Unidos necesita de México por un montón de razones para poder seguir creciendo y siendo la economía más importante del mundo”. Los empresarios estadounidenses no están en favor de la imposición de tarifas de manera unilateral, “hemos promovido que se respete el acuerdo comercial que tenemos con Estados Unidos y Canadá”.

Con información de: El Economista