• La primera automotriz eléctrica mexicana promete transformar la industria con tecnología avanzada y precios accesibles.
  • Expertos de CETYS analizan los retos y oportunidades para garantizar su éxito en el mercado

Mexicali, B.C.- La industria automotriz en México está por experimentar una transformación sin precedentes con el lanzamiento de Olinia, la primera automotriz eléctrica mexicana, prevista para el año 2030. Este ambicioso proyecto busca posicionar al país en el mercado de la electromovilidad, impulsando la innovación tecnológica y la producción nacional.

Luis Carlos Básaca Preciado y Juan Andrés Rivera Santana, docentes e investigadores de la Escuela de Ingeniería de CETYS Universidad Campus Mexicali, analizaron los retos y oportunidades que Olinia enfrenta, destacando su potencial para contribuir a la transición hacia una movilidad sustentable y accesible para los consumidores mexicanos.

Para garantizar el rendimiento y la eficiencia de Olinia, es crucial integrar tecnologías avanzadas en su sistema de propulsión eléctrica. “El uso de motores eléctricos de imanes permanentes, junto con un avanzado sistema de monitoreo inteligente y un sistema de gestión de baterías (BMS) permitirá optimizar el consumo energético y prolongar la vida útil del vehículo”, explicó Básaca. Además, destacó que la implementación de frenado regenerativo y mejoras en la aerodinámica, combinadas con la reducción de peso en el chasis mediante el uso de materiales ligeros, serán clave para maximizar la autonomía del automóvil.

Señaló que uno de los principales desafíos será desarrollar baterías que se adapten a las condiciones climáticas del país y al estilo de conducción de los mexicanos. “Se requiere un paquete de baterías resistente a temperaturas extremas y con un rendimiento estable en trayectos cortos y frecuentes”. Asimismo, enfatizó la importancia de una plataforma modular, que no solo facilite la integración de tecnologías avanzadas, sino que también contribuya a la reducción de costos y al escalamiento eficiente de la producción.

Del mismo modo, Juan Rivera destacó que el éxito de Olinia dependerá en gran medida del desarrollo de una red de estaciones de carga eficientes y accesibles. “Una estrategia viable es transformar gasolineras tradicionales en estaciones de carga multifuncionales”, comentó. También subrayó que la colaboración entre el sector público y privado será fundamental para atraer inversiones y garantizar la transparencia en la gestión de estos puntos de carga.

Por otra parte, explicó que la fabricación del chasis de Olinia debe cumplir con estándares internacionales para garantizar seguridad y ligereza. “El uso de acero de alta resistencia en los pilares y aluminio en componentes como puertas y capó permitirá un diseño aerodinámico y seguro”. Aunque materiales como la fibra de carbono ofrecen ventajas significativas, su costo aún representa un desafío para la producción masiva.

El lanzamiento de Olinia no solo representa un avance tecnológico, sino también una oportunidad de crecimiento para la industria automotriz mexicana. “Este proyecto fortalecerá la innovación tecnológica, generará empleos y contribuirá a la reducción de emisiones contaminantes”, afirmó Básaca, quien a su vez destacó que según datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), el sector automotriz representa el 4% del PIB nacional y el 20% del PIB manufacturero, lo que subraya la importancia de iniciativas como esta para el desarrollo económico del país.

Si Olinia logra superar los retos de infraestructura, costos de producción y adopción de tecnologías eficientes, podría consolidarse como un referente en la movilidad eléctrica y colocar a México en la vanguardia de la industria automotriz global. Asimismo, al innovar en la gestión de baterías y la optimización energética, junto con la colaboración estratégica entre el sector público y privado, potenciará el impacto de Olinia para impulsar una transición real hacia una electromovilidad sustentable, generando beneficios significativos tanto para la economía como para el medio ambiente, concluyeron los académicos.

Con información de: Uniradio